Centro Padre Pío
Betesda lleva también el nombre del Padre Pío, cuya vida estuvo profundamente vinculada a la oración, la reconciliación y el cuidado de quienes sufrían.
La identidad espiritual del proyecto encuentra en él una referencia especialmente significativa: una vida entregada a acercar a las personas a la misericordia de Dios y una particular sensibilidad ante el sufrimiento humano.
Betesda recibirá desde San Giovanni Rotondo una reliquia del Padre Pío, que será custodiada como parte del patrimonio espiritual del Centro.
Su presencia quiere recordar permanentemente que detrás de cada estructura, cada consulta, cada programa y cada edificio existe una persona concreta que necesita ser acogida.